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AHORRO Y EFICIENCIA

Consumo del aire acondicionado: cuánto gasta y cómo reducir la factura

El aire acondicionado es el electrodoméstico que más impacto tiene en la factura de la luz durante los meses de verano. A diferencia de la lavadora o el lavavajillas, el aire acondicionado puede estar encendido varias horas seguidas cada día, y ese consumo acumulado se nota de forma muy clara en el recibo de agosto o septiembre.

En este artículo encontrarás los datos de consumo más habituales según tipo de equipo y uso, cómo calcular cuánto te cuesta tener el aire encendido y, sobre todo, qué tiene que ver tu tarifa eléctrica con lo que pagas al final del mes.

¿Cuántos kWh consume un aire acondicionado?

El consumo de un aire acondicionado depende principalmente de su potencia frigorífica, su eficiencia energética y las horas de uso. Como referencia orientativa:

Tipo de equipo Potencia Consumo orientativo por hora
Aire pequeño (habitación individual) 1.500 – 2.000 frigorías 0,5 – 0,8 kWh
Aire mediano (salón estándar) 2.500 – 3.500 frigorías 0,8 – 1,2 kWh
Aire grande (salón grande o piso abierto) 4.000 – 6.000 frigorías 1,2 – 2,0 kWh

Nota importante: los equipos modernos con tecnología inverter regulan la potencia según la necesidad real del momento, lo que reduce significativamente el consumo respecto a los modelos de encendido y apagado tradicional. Un aire inverter de buena eficiencia puede consumir entre un 30 y un 50 % menos que un modelo convencional equivalente.


¿Cuánto cuesta tener el aire acondicionado encendido?

Con un precio de referencia de 0,15 €/kWh, el coste orientativo por hora de uso sería:

Consumo por hora Coste orientativo por hora
0,5 kWh ~0,07 €
0,8 kWh ~0,12 €
1,2 kWh ~0,18 €
1,5 kWh ~0,22 €
2,0 kWh ~0,30 €

Si tienes el aire encendido 6 horas al día durante 60 días de verano con un equipo de consumo medio (1 kWh/hora), el coste estimado sería de unos 54 € por temporada. Con un equipo menos eficiente o más horas de uso, esa cifra puede multiplicarse fácilmente.

Importante: El precio del kWh varía mucho según la tarifa contratada y el momento del día. Si tienes una tarifa con discriminación horaria y usas el aire en horas punta, estás pagando más de lo necesario por cada hora de uso.


Factores que más influyen en el consumo

La eficiencia del equipo

La etiqueta energética es el indicador más claro. Los equipos de clase A+++ o A++ consumen considerablemente menos que los de clases inferiores para el mismo resultado de refrigeración. Si tu aire acondicionado tiene más de 10 años, es probable que su consumo real sea bastante mayor que el de un equipo actual equivalente.

La temperatura a la que lo programas

Cada grado que bajas la temperatura de consigna aumenta el consumo entre un 6 y un 8 %. Programar el aire a 24-25 °C en lugar de a 20-21 °C puede suponer un ahorro muy relevante a lo largo de la temporada sin una diferencia perceptible de confort.

Las horas de uso

Es el factor más obvio pero también el más controlable. Usar el aire solo cuando es realmente necesario, apagarlo o subir la temperatura cuando vas a salir, y aprovechar las horas más frescas del día para ventilar de forma natural son los hábitos que más reducen el consumo real.

El aislamiento de la vivienda

Un equipo eficiente en una vivienda mal aislada trabaja mucho más de lo necesario para mantener la temperatura. Las persianas bajadas, las ventanas cerradas en las horas de más calor y los toldos o cortinas reducen la carga de trabajo del equipo y, por tanto, su consumo.

El mantenimiento del equipo

Los filtros sucios reducen la eficiencia del aire acondicionado y aumentan su consumo. Limpiarlos al inicio de la temporada y revisarlos periódicamente es una de las medidas de ahorro más sencillas y con mejor relación esfuerzo-resultado.


La etiqueta energética del aire acondicionado

Los aires acondicionados tienen una clasificación energética específica que distingue entre eficiencia en modo refrigeración (indicador SEER) y eficiencia en modo calefacción (indicador SCOP).

Indicador Qué mide
SEER Eficiencia en refrigeración (verano)
SCOP Eficiencia en calefacción (invierno)

Cuanto más alto es el valor de SEER o SCOP, más eficiente es el equipo. Desde la actualización de la normativa europea, la escala va de A a G para ambos indicadores. Un equipo de clase A en refrigeración consume significativamente menos que uno de clase C o D para el mismo nivel de confort.


Consejos para reducir el consumo sin perder el fresco

  • Programa la temperatura a 24-25 °C como mínimo. Cada grado de más supone un ahorro real en la factura
  • Usa el modo ventilador en las horas menos calurosas: no consume ni la décima parte que el modo frío
  • Aprovecha las horas de menor calor para ventilar la vivienda con ventanas abiertas, y ciérralas cuando empiece a subir la temperatura
  • Baja las persianas y los toldos en las horas de sol directo para reducir la carga térmica
  • Limpia los filtros al inicio de cada temporada y cada pocas semanas de uso intensivo
  • Evita que el equipo trabaje con puertas y ventanas abiertas
  • Si tienes tarifa con discriminación horaria, evita usar el aire en horas punta y aprovecha las horas valle para pre-enfriar la vivienda
  • Evalúa el cambio de equipo si el tuyo tiene más de 10-12 años: la mejora en eficiencia puede justificar la inversión en pocos veranos

El consumo del aire está controlado. ¿Y tu tarifa?

Saber cuánto gasta tu aire acondicionado es el primer paso. Pero el coste final depende también de lo que pagas por cada kWh en tu contrato, y ahí es donde muchas personas están pagando de más sin saberlo.

Si tienes una tarifa con horas punta y valle pero no estás aprovechando esos tramos más baratos, el ahorro potencial de tener un equipo eficiente se diluye en la factura. Si tu tarifa no tiene discriminación horaria y podrías beneficiarte de ella, estás dejando dinero encima de la mesa cada verano.

En VD Energy analizamos tu consumo y tu contrato actual para ver si la tarifa que tienes es la más adecuada para cómo usas la energía en casa. Sin coste, sin compromiso y sin que tengas que hacer ningún trámite.


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Si tienes aire acondicionado y estás buscando formas de reducir la factura de verano, lo primero es tener un equipo eficiente y usarlo bien. Lo segundo —y igual de importante— es asegurarte de que estás pagando el precio correcto por cada kWh que consumes.

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Preguntas frecuentes sobre consumo de aire acondicionado

¿Cuánto consume el aire acondicionado en una hora?
Depende del equipo y la potencia. Un aparato de tamaño mediano para un salón estándar consume entre 0,8 y 1,2 kWh por hora de uso en modo frío. Los equipos inverter consumen menos porque regulan la potencia según la temperatura real del ambiente.
¿Es mejor dejar el aire encendido todo el día o encenderlo y apagarlo?
En general, encenderlo solo cuando es necesario consume menos que dejarlo encendido continuamente, incluso con equipos inverter. Una buena práctica es pre-enfriar la vivienda en horas valle si tienes tarifa con discriminación horaria, y luego mantenerlo a una temperatura estable.
¿El aire acondicionado en modo calefacción consume mucho?
El modo calefacción de una bomba de calor (que es lo que son la mayoría de aires acondicionados modernos) es generalmente más eficiente que la calefacción eléctrica directa. Por cada kWh que consume, puede generar entre 3 y 4 kWh de calor. Es una opción a considerar si tienes un equipo moderno y eficiente.
¿Merece la pena cambiar a un aire acondicionado inverter?
Si tu equipo tiene más de 8-10 años, la diferencia de consumo puede ser considerable. Un equipo inverter de buena eficiencia puede reducir el consumo en refrigeración entre un 30 y un 50 % respecto a modelos convencionales de la misma capacidad. El retorno de la inversión depende de cuánto uses el equipo, pero en hogares con uso intensivo en verano suele amortizarse en pocos años.
¿A qué temperatura debo poner el aire para ahorrar?
La temperatura recomendada por el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) es de 24-26 °C en verano. Cada grado que bajas la temperatura de consigna aumenta el consumo entre un 6 y un 8 %. A 25 °C el confort es perfectamente aceptable para la mayoría de personas y el ahorro respecto a los 20-21 °C es muy relevante.
¿Cuesta mucho mantener el aire a baja temperatura constantemente?
Sí. Los equipos inverter son más eficientes que los antiguos, pero mantener una temperatura muy baja (20-21 °C) durante todo el día supone un consumo significativo. Subir gradualmente la temperatura conforme avanza el día o apagar el aire en horas más frescas reduce mucho el gasto acumulado de la temporada.
¿Influye el tamaño de la vivienda en el consumo del aire?
Directamente, sí. Una vivienda grande requiere un equipo con mayor potencia frigorífica y, por tanto, mayor consumo. Además, una vivienda pequeña y bien aislada se enfría más rápido y mantiene mejor la temperatura que una grande y mal aislada. El aislamiento es tan importante como el tamaño.
¿Es verdad que limpiar los filtros reduce el consumo?
Sí. Los filtros sucios hacen que el equipo trabaje más para mantener el flujo de aire, aumentando el consumo. Limpiarlos es una tarea muy sencilla que puede reducir el consumo un 5-10 %. Se recomienda hacerlo cada 2-3 semanas durante la temporada de uso intensivo.
¿Cuál es la diferencia entre frigorías y vatios en un aire acondicionado?
Las frigorías miden la capacidad de refrigeración del equipo (cuánto frío produce), mientras que los vatios miden la potencia eléctrica que consume. Como orientación: 1.000 frigorías equivalen aproximadamente a 1.163 W. Un aire de 2.500 frigorías consume alrededor de 0,7-1 kW en funcionamiento.

Datos de referencia orientativos basados en especificaciones técnicas del sector y recomendaciones del IDAE. El coste por kWh varía según la tarifa contratada y el momento del consumo.